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Enero-23 / Fun House / Casa Dragón + Butrón / Madrid 2026
- Grupo: Casa Dragón + Butrón
- Estilo musical: Pop/rock/Indie/Alternativo
- Sala/recinto: Fun House
- Población: Madrid
- Provincia: Madrid (Comunidad de Madrid)
- Fecha: 23/01/2026
- Hora: 9:00 pm
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Casa Dragón, la banda madrileña formada en 2017 en el madrileño barrio de Prosperidad, ya no es una banda de Madrid. Sus miembros, que siguen siendo Cecilia Jos, Manuel Sánchez y Miguel Ayuso –provenientes de bandas como Fabuloso Combo Espectro, Juana Chicharro o C’mon Tutankhamon– se reparten ahora entre Soria y Mérida. Una migración que ha marcado en gran medida la grabación de su nuevo disco No será para tanto, que ve la luz de manos de Folc Records y Ardilla Voladora.
No voy a decir que lleven toda su vida en decadencia, pero, aunque su música suene más lozana que nunca, ellos llevan tragando ruina y declive hasta que ya no han podido más. Y, llegados a este punto, habiendo huido hacia las regiones menos devastadas, han intentado articular palabra y música y les ha salido un disco de caras enfurruñadas, diversión beoda y muchísima mala hostia.
Grabado en abril de 2025 por Javier Ortiz en los estudios Brazil, de Rivas Vaciamadrid, para el nuevo disco Casa Dragón ha optado por un sonido más crudo que en su anterior trabajo, apostando por recoger las canciones en directo y sin claqueta, que, en palabras de Ortiz, “es cómo trabajar perseguido por un coche de policía”.
Su primer disco, Cuanto peor, mejor, fue elegido como uno de los discos del año en El Sótano, de Radio 3, y tuvo reseñas elogiosas en publicaciones como Ruta 66. A mí me vale repite podio en el El Sótano y ha sido elegido entre los mejores discos del año por Hipersónica.
El nombre del grupo viene de un extinto bar del barrio de Prosperidad (Madrid) y vino antes que la serie de HBO que ha jodido el SEO del grupo para siempre.
Esto dice la crítica de su nuevo LP:
“En canciones cortas, construidas con ritmos trogloditas, aires Alehop! y los espacios en blanco que Neil Michael Hagerty y Jon Spencer no terminaron de escribir porque el primero le dio a la mandanga y el segundo al pijerío, Casa Dragón acaban encontrando la manera de salir de la decadencia. Se puede resistir, pero hay poco hueco: la huida (“Quiero ir con vosotros y con los colegas donde no haga calor y no gane la derecha”), el amor (“No será para tanto porque te tengo a ti”), asimilar lo de “abajo el trabajo” (y, más importante, cagar en horario laboral). O, directamente, gritar todas y cada una de sus nuevas consignas, en especial esta: ‘tengo un KPI para ti: que te mueras y me dejes vivir”.

